Quiero ser en tu vida

De Martín Galas

Quiero ser en tu vida algo más que un instante,
algo más que una sombra y algo más que un afán.
Quiero ser, en ti misma, una huella imborrable
y un recuerdo constante y una sola verdad.

Palpitar en tus rezos con temor de abandono.
Ser, en todo y por todo, complemento de ti.
Una sed infinita de caricias y besos;
pero no una costumbre de estar cerca de mí.

Quiero ser en tu vida una pena de ausencia
y un dolor de distancia y una eterna ansiedad.
Algo más que una imagen, y algo más que el ensueño
que venciendo caminos, llega, pasa y se va.

Ser el llanto en tus ojos, y en tus labios la risa.
Ser el fin y el principio. La tiniebla y la luz.
Y la tierra, y el cielo; y la vida y la muerte.
Ser, igual que en mi vida, has venido a ser tú.

8 comentarios para “Quiero ser en tu vida”

  1. Magnífico canto de amor y entrega total. Estpenda poesía.

    Saludos

  2. ¿Será posible algo así…?

  3. Ernesto,

    Sí, es Mega preciosa.

    Boone,

    Sobre el papel todo es posible, pero, en el mundo real, no dejaría de ser más que un sueño, Y, como diría Calderón de la Barca:

    ¿Qué es la vida? Un frenesí.
    ¿Qué es la vida? Una ilusión,
    una sombra, una ficción,
    y el mayor bien es pequeño:
    que toda la vida es sueño,
    y los sueños, sueños son.

  4. Muy bonito el poema. Sin embargo, no creo que sea un sueño si tenemos en cuenta que es así como nos sentimos cuando estamos enamorados. Otra cosa, es que a veces sea un sentimiento fugaz.

  5. Osgiliath,

    Es así más o menos como nos sentimos cuando estamos enamorados, es verdad, pero no es menos verdad que cuando te encuentras en ese estado estás con la cabeza y los pies en las nubes, lo que sería comparable a decir que uno está soñando…Así que, Viva los sueños, je,je,je

  6. Ay lindo, me encanta. Me hacen sonreír este tipo de lecturas.

    Besotes y abrazotes.

  7. Maravilloso poema, me recuerda cómo me siento en determinados momentos, así como la incertidumbre, llena de magia pero de desasosiego, que implica el no verte colmado en tus anhelos, al menos de manera consciente.

  8. Él era mi vida, hasta que descubrí que yo no era la suya…

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