Ernest Hemingway
Escribe frases breves. Comienza siempre con una oración corta. Utiliza un inglés vigoroso. Sé positivo, no negativo.
La jerga que adoptes debe ser reciente, de lo contrario no sirve.
Evita el uso de adjetivos, especialmente los extravagantes como “espléndido, grande, magnífico, suntuoso”.
Nadie que tenga un cierto ingenio, que sienta y escriba con sinceridad acerca de las cosas que desea decir, puede escribir mal si se atiene a estas reglas.
Para escribir me retrotraigo a la antigua desolación del cuarto de hotel en el que empecé a escribir. Dile a todo el mundo que vives en un hotel y hospédate en otro. Cuando te localicen, múdate al campo. Cuando te localicen en el campo, múdate a otra parte. Trabaja todo el día hasta que estés tan agotado que todo el ejercicio que puedas enfrentar sea leer los diarios. Entonces come, juega tenis, nada, o realiza alguna labor que te atonte sólo para mantener tu intestino en movimiento, y al día siguiente vuelve a escribir.
Los escritores deberían trabajar solos. Deberían verse sólo una vez terminadas sus obras, y aun entonces, no con demasiada frecuencia. Si no, se vuelven como los escritores de Nueva York. Como lombrices de tierra dentro de una botella, tratando de nutrirse a partir del contacto entre ellos y de la botella. A veces la botella tiene forma artística, a veces económica, a veces económico-religiosa. Pero una vez que están en la botella, se quedan allí. Se sienten solos afuera de la botella. No quieren sentirse solos. Les da miedo estar solos en sus creencias…
A veces, cuando me resulta difícil escribir, leo mis propios libros para levantarme el ánimo, y después recuerdo que siempre me resultó difícil y a veces casi imposible escribirlos.
Un escritor, si sirve para algo, no describe. Inventa o construye a partir del conocimiento personal o impersonal.
Mayo 15, 2008 a 2:54 am
Qué importante es llamarse Ernesto, sobre todo si tu apellido es Hemingway, luego pienso que me quedo muy sorprendida, no sabía que E.H. había sugerido reglas para escribir, él… el más espléndido y suntuoso díscolo, completamente goloso, hasta la muerte, del libre albedrío.
Lo que me queda, es que sólo hay que escribir, escribir y seguir haciéndolo.
Cariños,
Mayo 15, 2008 a 10:32 am
jajaja
Escribe frases breves… debería aplicarme el cuento, que voy como Proust, me lío a enredar y a escribir frases que acaban siendo por si solas párrafos enteros xD
Mayo 15, 2008 a 12:09 pm
Lo mismo que aydsu digo… como no me controle se me va la pinza y escribo frases enorme que a veces son un sinsentido gramatical jaja.
Mayo 15, 2008 a 6:44 pm
Ja, qué exigente. Aunque apegada a las normas, soy muy libre cuando escribo.
Lo de los adjetivos no lo comparto, sólo en casos periodísticos. ¿Qué sería de mis letas sin los adjetivos?
Besostes.
Mayo 15, 2008 a 8:03 pm
Pues yo no tengo que tener en cuenta eso de las frases breves y concisas, ya que usualmente escribo con frases que son cortas y que incluyen totalmente el mensaje que tengo que transmitir, es decir, que con muy pocas palabras soy capaz de que se entienda el concepto que tengo en la cabeza, y que el ávido lector comprenda mis sentimientos de una forma totalmente profunda, aunque ahora que lo pienso, no sólo el ávido lector, ya que mi idea es hacer llegar a cualquier persona mis palabras, por lo que también tendría que incluir a los lectores no tan ávidos.
Bueno, igual sí que me hace falta recortar las frases…
Saludos, Dostospos!