El espejo chino

Anónimo chino

Un campesino chino se fue a la ciudad para vender la cosecha de arroz y su mujer le pidió que no se olvidase de traerle un peine.

Después de vender su arroz en la ciudad, el campesino se reunió con unos compañeros, y bebieron y lo celebraron largamente. Después, un poco confuso, en el momento de regresar, se acordó de que su mujer le había pedido algo, pero ¿qué era? No lo podía recordar. Entonces compró en una tienda para mujeres lo primero que le llamó la atención: un espejo. Y regresó al pueblo.

Entregó el regalo a su mujer y se marchó a trabajar sus campos. La mujer se miró en el espejo y comenzó a llorar desconsoladamente. La madre le preguntó la razón de aquellas lágrimas.

La mujer le dio el espejo y le dijo:

-Mi marido ha traído a otra mujer, joven y hermosa.

La madre cogió el espejo, lo miró y le dijo a su hija:

-No tienes de qué preocuparte, es una vieja.

4 comentarios para “El espejo chino”

  1. Hmmm… Seguro que tiene un significado, es mas, casi lo entiendo pero no puedo expresarlo, es como que me falta un pelin para llegar a cogerlo del todo. Nunca se me han dado bien las cosas con moraleja :P

    Un saludo.

  2. Hola Zetto, si no has cogido la moraleja es debido a tu corta edad. Pero, más o menos lo que viene a decir es que las mujeres cuando traspasan cierta edad se convierten en fantasmas para el género masculino. Ahora bien, piensa que este texto fue escrito hace miles de años.

    Un abrazo

  3. Realmente me alegro en estos casos de ser una Vampiresa o de conocer a Morne…

    Realmente.

  4. ¡Qué linda historia! ¡Cuántas fábulas geniales tiene Oriente! Gracias por ella.

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